Rincón del surreal

Escritos sobre la vida, la no-vida. Artículos de vaga filosofía.

Archivos mensuales: noviembre 2012

La Lucha Escindida.

Y es que en este mundo de destrucción
el sentimiento de mi alma es la traición.
¿Cuántos animales asesinados?
¿Cuántos niños mutilados?

Las guerras por poder, deseo de tener.
El sistema es el que quiere componer
las máquinas que no dan de comer
al pobre.

En esta nación de jerarquías,
codicia, ambición y harpías,
vale más el papel moneda
que la vida de quien sea.

Por eso estoy espiritualmente acabado,
pues el amor en mí ha desatado
un sentimiento de ira y desilusión
y el deseo de un mundo mejor.

Hay quienes sufren por hambruna,
o quienes aún gritan en la cuna.
Hay gente que dice ser madura
que desaparece con su avaricia la luna

¡Cuéntame un cuento, abuelo!
Primero quítate entonces el velo,
pues los medios de comunicación
aún te miran con mucho celo.

Estoy partido a la mitad.
Una bomba ha volado mi dignidad,
pero orgulloso me levanto, y con humildad,
¡a propagar el fuego del grito de libertad!

Proclamación de un mal llamado ‘libre’.

Juventudes,
compañeros.
Hermanos:

Nos han hecho olvidar que nuestra alma no está atada a nuestro cuerpo. Con términos como ‘democracia’, o ‘voto popular’ nos han mentido y han creado en nosotros una máquina dócil y utilizable. Han encontrado en nosotros vacas fáciles de encaminar a la explotación y la muerte. Nos han hecho olvidar que todos somos artistas, constructores de sueños, han acabado con nuestra imaginación y nuestro pensamiento. Nos vendieron la idea de que somos ‘seres humanos’, y no sólo ‘seres’. Nosotros no olvidaremos que somos unos terrícolas más en el planeta. Que mi alma puede vagar por el mundo y mi imaginación no puede rendirse ante la finitud. ¡NO somos máquinas! ¡NO somos esclavos! ¡SOMOS ANIMALES! ¡SOMOS… SOMOS LIBRES!

¡Salud, paz y anarquía! ¡Libertad y autogestión!

Agresión Bohemia.

¡Yo repartí el amor en el mundo!

En la colina más resplandeciente de mis paisajes continentales, sentí entre el olor de las ramas y los árboles algo que me transformaba el alma, me la dilataba y me la hacía viajar más allá de mi consciente. Era tanta la agonía de ese sentimiento por adentrarse en el rincón más remoto de mi ser, que comenzaba a empujar mi respiración y mi tacto. Me revolvía el estómago a empujones y me golpeaba tanto el cerebro que me mareaba. Entonces me di cuenta de la libertad abstracta de lo intangible, y busqué un nombre apropiado para ello. ‘Amor’, decidí adoptarlo, y lo llevé a gran velocidad a la primera villa animal que encontrara. Entonces elegí desvanecer el poder del amor en la primera persona que vi: era una mujer. Ella se deleitó por todo el poder que le había concebido a ella, y empezó a ayudarme a trasladarlo a cada rincón del mundo.
Luego de haber logrado mi objetivo, vi que mi misión en la vida había terminado, y logré ir feliz al cielo.
Hoy por hoy el sentimiento comenzó a esfumarse y aventurarse en el universo cósmico, hacia el más allá del mundo físico y natural. Cada día fue a peor, y mientras yo veía desde una nube cómo la especie humana comenzó a asesinar a los míos y comérselos, sentía el dolor más pronunciado en toda mi existencia y no-existencia: el amor también se fue de mí.
Hoy soy un marrano que ve cómo asesinan a toda su especie, cómo la cultivan y la devoran, además de lucrarse con ella. Yo sólo quería ser un cerdo feliz.
… Luego se dio cuenta de que ni siquiera Dios había recordado que él también era una especie animal, y que tenía derecho a no vivir bajo la explotación y las ansias de poder humanas.