Rincón del surreal

Escritos sobre la vida, la no-vida. Artículos de vaga filosofía.

Archivos mensuales: junio 2016

Corazón, sé libre

Hola, corazón.

Sé lo que piensas, lo siento en mi pecho. Sé lo que te carcome por dentro, lo que no te deja palpitar tranquilo. Creo que lo entiendo. Yo me siento igual, yo estoy conectado a ti.

Sé que estás partido, que no paras de sangrar. Sé que te duele, que sufres, que el solo intento de coser la herida es peor que el mismo dolor. Yo te entiendo. La vida no es color de rosa, sino una gama infinita de colores. Y cada color te hace sentir peculiar. ¿Qué color ves, corazón? ¿Ves el mismo que veo?

Sé paciente. No palpites más de una vez por segundo. Ve con el tiempo, que él no se cansa. Si no quieres que te cosa, deja que la herida cicatrice. Ve al compás de las manecillas. Resucita, corazón, que te necesito. Sé alegre, sé feliz, sé fuego. Quememos todo juntos, hasta los recuerdos. De las cenizas construiremos un mundo nuevo, o por lo menos un «yo» nuevo. No te dejes contaminar. Nuestro cuerpo es templo sagrado; profano y blasfemo, pero sagrado por lo animal, sagrado por lo humano.

No desfallezcas. No dejes de latir. Ni por el putas. Tú más que nadie sabe lo que sucede. Si no ves bien, usa gafas. El camino es mucho más claro que lo que parece. Sólo sigámoslo. ¡No, no pienses en los árboles a tu alrededor, sólo sigue! No vas solo, pues yo te acompaño. Yo y los arbustos, las raíces, los gusanos, las piedras, las ardillas, las palomas, las plantas y hasta el viento. Vamos de la mano. ¡Las venas solo son raíces del corazón!

Siente todo a tu paso. Conéctate. Respira. Mira cómo lo hacen mis pulmones; únete a ellos. El aire te oxigena, así no lo creas. Piensa en los ríos, en las montañas, en los valles, en los atardeceres. Piensa en la lluvia. ¡No, no! Concéntrate. Sólo en la lluvia. Piensa en las gotas, en el pedacito de vida que hay en cada gota. No pienses en el hambre, no pienses en la sed. Olvida el digestivo. Sólo somos aire y agua. Movimiento. Energía. Existimos hace millones de años, existimos ahora. Si el agua golpea contra las rocas y el aire contra las montañas, nosotros golpearemos contra el mundo y lo haremos retroceder. Somos uno. Somos dos. Somos todo lo que queramos ser. Somos libres, por encima de todo. Sólo seamos; vivamos sin pensar. Que mi mente me perdone, pero no la necesitamos. Corazón y yo, nadie más. Nadie nos desconcentra, nadie nos quita el sueño. Sé lo que piensas. No lo hagas. Sé feliz, seamos felices, tú allá y yo acá. Luchemos juntos, así estemos separados. El universo es uno, ¿cómo sabes que no lo somos nosotros?

Corazón, sé fogata. Sé calor en mi pecho. No nos ha faltado nada, no nos faltará ahora. Tú y yo. Caliéntame, que estoy indefenso. Calienta mi esqueleto, mis tripas y mi alma. Te necesitamos más que nunca. Haz de tu dolor vida, como el parto de las leonas, las yeguas y las humanas. Danos la vida que pasa de a poco por mis ojos. En el universo no está la potestad de que yo siga acá, sino en ti. No dejes de latir, no dejes de luchar. Revoluciona mis venas, que yo a través de ellas cambiaré el mundo. Formemos raíces en esta tierra y que estén en todas partes. Nos necesitan. Nos envidian. Late con tal fuerza que mis labios no paren de sonreir. Sé vida, sé amor. Amor no es lo que te tiene herido, sino justamente lo que te tiene latiendo.

Corazón, sé libre. En la libertad encontrarás tu camino. No hay fronteras. No hay nada que lamentar. Encuentra tu camino, que yo te sigo. Encuentra tu camino, que hacía allá está la felicidad.

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